Por la Liberación de las cadenas del ego y la Sociedad del ego, o, Cooperación + Tolerancia = Paz

un Ensayo por El Maestro Divino del Mundo, Ruchira Avatar Adi Da Love-Ananda Samraj (Abridged)

I.

Las sociedades humanas siempre tienden a ser modeladas a partir de las tendencias no-Iluminadas del ego del individuo. Los sistemas políticos y sociales del mundo de la actualidad no son generados por líderes, ideales o instituciones literalmente Iluminados (ni tan siquiera altamente “evolucionados”). Los seres humanos en este “tiempo tardío” (o época “oscura”) viven en el mundo “samsárico” (o no-Iluminado) de la sociedad del ego--y es por esto que las señales de nuestro tiempo son tan profundamente negativas.

El mundo en su totalidad está actualmente descontrolado presa de los motivos del ego. La humanidad--adoctrinada por filosofías materialistas, por tecnologías al servicio del ego y por idealismos políticos burdos--está poseída por los esfuerzos mecánicos y emocionalmente negativos de la saciedad del ego (y los esfuerzos ansiosos por buscar toda clase de satisfacciones), y deprimida de manera crónica por la frustración de los impulsos Espirituales y Divinos que son las características inherentes del corazón de todos los seres vivos. El ego-“yo”, ya sea individual o colectivo, es reducido eventualmente a la tristeza y la desesperanza (o la depresión vital crónica), debido a (y como resultado por medio de la experiencia de) la incapacidad de la vida (en sí misma y por sí misma) para generar la Felicidad y el Gozo y la Inmortalidad. Y esa depresión contenida en el ego se vuelve finalmente ira o la confrontación desamorosa con la totalidad del mundo y cualquier forma que “no sea el ego”--incluyendo inclusive (y especialmente) la Identidad Trascendental, Inherentemente Espiritual y De por Sí Evidentemente Divina del Yo (o la Condición Unica y No Separada del Yo), la Cual es “encerrada” por medio de ideas convencionales (o simplemente exotéricas) de un “Dios Aparte”, y que (por lo tanto) es convertida en una “Otredad” por la mente poseída por el ego. Y cuando la ira se vuelve el estado de ánimo de las sociedades humanas, la cualidad del fuego (o el intento primitivo y destructivo del ego frustrado) invade el plano de la humanidad. Ese fuego es expresado en la forma de todas las agresiones y competitividades (y todos los sufrimientos e ilusiones dolorosas concomitantes) de la humanidad, incluyendo todas las políticas de confrontación basadas en el ego . Y ese fuego del ego se resume a fin de cuentas acciones guerreras.